IA para una tarea concreta, con criterio humano.

La primera pregunta es qué trabajo necesitas mejorar. Después revisamos si la IA puede ayudar, qué información usaría y cómo comprobar sus respuestas antes de confiarle una parte del proceso.

¿Te suena alguna de estas situaciones?

Son ejemplos para ayudarte a explicar tu necesidad. El alcance se define con tu contexto.

El equipo busca la misma información una y otra vez.

Un asistente puede ayudar a consultar documentación autorizada, mostrando sus fuentes y reconociendo cuándo no hay una respuesta suficiente.

Llegan mensajes que alguien debe organizar.

Podemos evaluar la clasificación de solicitudes y la preparación de borradores, con revisión antes de responder o ejecutar una acción.

Necesitas extraer información de textos.

Un piloto puede comparar los datos extraídos con ejemplos revisados por tu equipo y determinar en qué casos hace falta intervención.

Qué podemos definir contigo.

  • Caso de uso acotado y criterios para comparar el resultado con el proceso actual.
  • Revisión de fuentes, permisos y datos que pueden compartirse con cada proveedor.
  • Pruebas con respuestas incorrectas, información incompleta y solicitudes fuera de alcance.
  • Límites de uso, supervisión humana y estimación de costes según el volumen previsto.

Cómo lo llevamos a la práctica.

  1. 01

    Validar la necesidad

    Comparamos la IA con una búsqueda, unas reglas o una mejora del proceso. Elegimos la opción que tenga sentido para la tarea.

  2. 02

    Preparar un piloto

    Usamos fuentes autorizadas y ejemplos representativos para probar un alcance limitado sin delegar decisiones sensibles.

  3. 03

    Revisar la evidencia

    Evaluamos aciertos, errores y coste con el equipo. Decidimos si conviene ajustar el piloto, ampliarlo o no continuar.

Antes de empezar.

¿La IA puede responder siempre correctamente?

No. Puede inventar información, interpretar mal una pregunta o no encontrar una fuente válida. Por eso definimos límites, pruebas y revisión humana según el riesgo de cada uso.

¿Necesito entregar todos los datos de mi negocio?

No. Se debe usar sólo la información necesaria y autorizada. Antes del piloto revisamos qué datos se procesan, dónde, con qué proveedor y bajo qué condiciones. Para una primera conversación, usa ejemplos sin información sensible.

¿Puedo empezar si mi documentación está desordenada?

Sí, empezando por un conjunto pequeño de documentos vigentes. Primero identificamos responsables y fuentes fiables; una base desactualizada dificulta obtener respuestas útiles, incluso con un buen modelo.

¿Cuánto cuesta usar un asistente?

Depende del modelo, el volumen de consultas, los documentos y las conexiones. La propuesta debe separar la implementación de los costes de uso y acordar límites. Un piloto ayuda a estimarlos antes de ampliar el servicio.

No necesitas llegar con una solución definida.

El formulario te acompaña a explicar qué quieres mejorar. Con ese contexto podemos revisar tu necesidad y preparar el siguiente paso contigo.